Por una mala interpretación de la leyenda, se generalizó entre los pintores la representación de Perseo montando a Pegaso en el episodio de la liberación de Andrómeda. En realidad, fue el héroe Belerofonte quien lo montó. Perseo podía volar gracias al casco con alas y los talares que le dio Mercurio.
Observa la escena en esta pintura llamada
La Délivrance d'Andromède (1679), de Pierre Mignard, Museo del Louvre.
