La Vía láctea es la galaxia, en forma de espiral, a la que pertenece nuestro Sistema Solar y, por tanto, también la Tierra. El nombre alude al aspecto lechoso de la banda que atraviesa el cielo nocturno y que no es otra cosa que la luz emitida por el conjunto de entre doscientos y cuatrocientos mil millones de estrellas que la forman.
Según la leyenda, Zeus engañó a Hera para que amamantase al infante Heracles. Al descubrir quién era, lo apartó de su pecho y un chorro de su leche formó la mancha que cruza el cielo y que puede verse en él desde entonces. Esta versión del mito es la que podemos ver en esta pintura de Tintoretto.
